Sin estudio, sin productora y sin equipo: un docente, un ordenador y cuatro herramientas. Lo cuento entero —incluida la parte fea— porque la pregunta que más me hacen al enseñarlo es «¿y esto cuánto cuesta encargarlo?», y la respuesta es que no se encargó.
17 vídeos8 planetas 24 insignias26 cartas

Todo pasa por aquí. No es un paso más de la cadena: es la cadena.
Aquí se escribió todo lo que no es una imagen: la narrativa de los ocho planetas, quién es cada tripulante, los retos de cada tema, los mensajes semanales para el foro de la plataforma de UNIR, esta web entera, el sistema que lleva las cuentas del alumnado y el banco de pruebas que lo vigila.
Pero lo que de verdad cambia las cosas es que también dirige a las demás. El prompt de cada imagen se escribe aquí, se envía a OpenArt sin salir de la conversación, vuelve la imagen, se mira, se dice «el casco más oscuro» y sale corregida. Lo mismo con las voces. Y el código que después junta esas imágenes y ese audio en un vídeo también se escribe aquí.
Por eso no es un paso que se pueda saltar. OpenArt, Magnific y Hostinger no se hablan entre ellas: cada una habla con el centro. Una imagen no viaja sola de una a otra — vuelve a la conversación, se decide qué hacer con ella, y sale otra vez.
Con una condición que conviene decir alto: la partitura la escribe el docente. Qué se cuenta, qué se evalúa, qué se tira a la basura porque no funcionaba. La orquesta toca; no decide qué obra se interpreta.
Probar Claude ↗
De aquí salieron las imágenes: los ocho planetas, la Tripulación Cero, las portadas de cada tema, las 24 insignias y las 26 cartas del álbum. Con nano-banana, elegido por una razón práctica: acepta una imagen de referencia y respeta el encuadre 16:9 sin recortar por su cuenta — que es lo que hace falta cuando el plano tiene que encajar en un montaje.
Puso las voces de los personajes y los clips de vídeo. Y algo que no se ve pero se nota: las anclas de personaje, que son las que hacen que NEBULA sea la misma en los diecisiete vídeos y no una parecida en cada plano.
Probar Magnific ↗
La web que estás leyendo, la Nave del Comandante (la del profesorado) y la Nave del alumnado están alojadas aquí. Es la pieza menos vistosa de las cuatro y la única sin la que nada de esto existiría: sin un sitio donde vivir, un proyecto así se queda en una carpeta del ordenador.
Probar Hostinger ↗Los botones son enlaces de afiliado, y se dice para que lo sepas. Donde la herramienta lo ofrece, quien entra por ahí se lleva un descuento o un crédito de bienvenida; y en todos los casos este proyecto recibe créditos que se reinvierten en seguir ampliando la aventura. Puedes ir a sus webs directamente y no pasa nada.
Los logos pertenecen a sus respectivas empresas y aparecen aquí solo para identificar las herramientas que se usaron. Este proyecto no está afiliado a ninguna de ellas ni cuenta con su respaldo.
Es un estándar que permite conectar herramientas externas a Claude para que pueda usarlas durante la conversación, sin que nadie copie y pegue de una ventana a otra. Pedir una imagen, recibirla, decir «el casco más oscuro» y que la siguiente salga corregida — todo en el mismo hilo.
Eso es lo que convierte un rato de trabajo en algo terminado: no es que la máquina haga el proyecto, es que deja de haber costuras entre pensar, escribir, dibujar y montar.
La narrativa, la decisión pedagógica de qué se evalúa y qué no, el criterio para tirar a la basura lo que no funcionaba y revisarlo todo. Las herramientas aceleran; no deciden. Los ocho planetas son ocho temas de verdad, con sus rúbricas y su programación oficial detrás.
Sin saltarse la parte fea, que es la que más se calla.
No empezó con un guion: empezó con «quiero que la asignatura sea un viaje por ocho planetas». A partir de ahí, conversando: quién narra, quién es el enemigo, por qué el portfolio es el arma. Lo que no funcionaba se tiraba y se volvía a empezar — y eso pasó más de una vez.
Cada tripulante tiene una voz elegida a mano en ElevenLabs (dentro de Magnific), con acentos de varios países a propósito: la Tripulación Cero se reclutó por todo el mundo. Y hubo recasts: Amara Sol se rehízo entera con una voz colombiana nativa porque la primera no sonaba de allí, y para Noa Lieth se descartaron dos antes de dar con la buena.
Este es el problema que hunde la mayoría de los intentos: pides dos imágenes del mismo personaje y salen dos personas distintas. Se resuelve con anclas en Magnific — NEBULA, Vaeon, la nave y los ocho planetas—, creadas subiendo los originales, no regenerándolos. Y una regla aprendida a base de fallos: si en un plano hay varios personajes, hay que pasar todas las anclas, o el modelo se inventa al otro.
Generadas en OpenArt con un sufijo de estilo fijo, palabra por palabra, en todas: «cinematic sci-fi, dark teal and electric blue palette, amber accents, volumetric light, full-frame no letterbox, 16:9». Esa repetición es la que hace que ocho planetas distintos parezcan la misma galaxia.
Las imágenes no se quedan quietas: un motor propio les da paneo real —no solo zoom— sobre un lienzo enorme para que no tiemblen, más grado de color teal y ámbar, viñeta de cine y fundidos encadenados. Los planos de Vaeon llevan además un glitch: no es decoración, es la Estática comiéndose la imagen.
Primero la narración, después las imágenes. Cada plano dura lo que dura la frase que lo acompaña, y los subtítulos se cuadran con los tiempos que detecta Whisper — pero el texto que se lee es el del guion, no lo que la máquina creyó oír.
Esta es la parte que no se enseña nunca: para las piezas publicadas hay 42 carpetas de montaje en el disco. Hay un «opening» y un «opening-v2» uno al lado del otro. La serie entera se rehízo una vez, de v1 a v2, cuando quedó claro que cada planeta necesitaba entrada y cierre por separado en vez de un vídeo único.
Estas cifras se cuentan solas del disco cada vez que se publica esta web: si mañana hay tres planos más, aquí lo pone.
Cada tripulante tiene una voz elegida a mano en ElevenLabs, con acentos de varios países a propósito: la Tripulación Cero se reclutó por todo el mundo, y se nota al oírla. No todas salieron a la primera.
| Personaje | Voz | Por qué esa |
|---|---|---|
| NEBULALa IA de la nave · narradora | Voz fija de la serie | narra los diecisiete vídeos |
| Bran OkaforEl Forjador | Pablo Ortega | grave, lento, suave |
| Tomás ReyerEl Cronista | Javier Olmedo | medio-grave, íntimo |
| Sylla BrenLa Rastreadora | Martina Rossi | firme sin perder suavidad |
| Amara SolLa Operadora | Sofía Ramírez | colombiana nativa · recast: la primera no sonaba de allí |
| Vera KhalLa Médica | Emilia Álvarez | serena, culta |
| Joran PikeEl Ingeniero-jugador | Iván Mendoza | joven, con chispa |
| Cap. Mara VossEl Mando | Isabel Ríos | autoridad sincera |
| Noa LiethLa Arquitecta | Ana Beltrán | castellana dulce · se descartaron dos antes |
| VaeonEl antagonista | Manuel Ferrer | la misma voz desde el primer día |
Los recasts están en la tabla a propósito. Una voz que no encaja se nota en el primer segundo, y arreglarlo es una llamada — no rehacer el vídeo.
Todas las imágenes llevan pegada la misma coletilla: «cinematic sci-fi, dark teal and electric blue palette, amber accents, volumetric light, full-frame no letterbox, 16:9». Es aburrido y es justo lo que hace que ocho planetas distintos parezcan la misma galaxia.
Describir a un personaje con palabras da un parecido distinto cada vez. Las anclas se crearon subiendo los originales, no regenerándolos. Y si en un plano hay varios personajes hay que pasarlas todas, o el modelo se inventa al que falta: eso se aprendió fallando.
Generar vídeo entero para cada plano sería carísimo. Casi todo son imágenes fijas con paneo real —no solo zoom— sobre un lienzo mucho más grande, para que no tiemblen. El vídeo generado se reserva para los planos que de verdad lo piden.
Ni una herramienta concreta dentro de la narrativa: solo conceptos. Así el material no caduca cuando una app cambia de nombre o desaparece. Lo actual va en los mensajes semanales, que sí se reescriben.
Está contado para eso. Si das clase y quieres montar algo parecido en tu asignatura, lo que necesitas no es un equipo: es tiempo, criterio para tirar lo que no funciona y aguantar los borradores.


